El Concejo Deliberante permanecerá cerrado al público, con guardias mínimas entre el 4 y el 29 de enero próximos, de acuerdo a lo resuelto por el viceintendente Felipe Lábaque en consenso con los presidentes de bloque.

Al fundamentar este receso administrativo se consideró “conveniente para los intereses del Concejo Deliberante, que en el período estival, donde las tareas disminuyen por no haber actividad legislativa, el personal haga uso de la licencia anual correspondiente” y se “realicen tareas de mantenimiento”.

El período de sesiones extraordinarias finalizó el pasado 14 de diciembre, y la sensible disminución de la actividad legislativa fue considerada una circunstancia aprovechable para realizar impostergables obras de mantenimiento en la sede que el Cuerpo ocupa desde 2006.